Entre los evadidos se encuentran muchos que cumplen condena por la masacre de San Pedro, en la que miembros del Primer Comando Capital (PCC) degollaron a 10 integrantes de un clan rival.
La fuga se habría producido cuando los presos saltaron el alto cerco perimetral del penal, luego de trepar por una cuerda armada con telas y sábanas. Producto del hecho y la negligencia de los guardias, el Ministerio del Interior de Paraguay intervino el reclusorio y destituyó a sus autoridades.
Debido a la peligrosidad de los criminales las escuelas paraguayas de la zona decidieron suspender las clases por la seguridad de los niños.
El vice-ministro de Política Criminal de Paraguay, Alberto Daniel Benítez, expresó que los prófugos podrían intentar cruzar a la Argentina para evadir a la justicia paraguaya. El penal desde donde se escaparon se encuentra a 100 km de la frontera y la localidad argentina más cercana es Itá Ibaté.