De acuerdo a trascendidos, el local no tendría ninguna habilitación, ni permiso para llevar a cabo la recarga de gas en garrafas de dos kilos.
Tras la explosión, el lugar se prendió fuego y en el interior se hallaban dos hombres, de apellidos Basili, hermanos entre sí, quienes fueron afectados directamente, no solo por la detonación de uno de los tubos de gas, sino por los efectos del fuego y el humo tóxico.
"El más grave de los heridos es un hombre de 32 años, identificado como César Agustín Basili, quien debió ser trasladado al hospital local y luego derivado hacia la capital correntina por la complejidad general de su cuadro", según una fuente que investiga el siniestro.
Bomberos Voluntarios y personal de rescate, juntamente con efectivos policiales asistieron a las víctimas y evitaron que las llamas se propaguen a las viviendas y negocios vecinos.