El procedimiento a cargo de efectivos de la Comisaría 7° con apoyo de la División Infantería, se realizó en un domicilio de la calle Malvinas Argentinas al 1.200 del barrio “Piola”.
Además de los teléfonos de distintas marcas y modelos, se hallaron proyectiles de armas de fuego de distintos calibres.
El propietario del lugar carecía de las documentaciones de los teléfonos y la habilitación para su venta, por lo que, junto a otra persona que se encontraba en el domicilio, quedó detenido y a disposición de la Justicia.
Los aparatos fueron trasladados a la sede de la Comisaría Séptima, donde permanecerán en depósito mientras avanza la investigación para determinar su origen, en tanto que las autoridades invitan a las personas que hayan sido víctimas del robo de su teléfono celular a acercarse a la dependencia policial para identificar su dispositivo y recuperarlo.