Los paquetes eran trasladados en un camión de transporte que había partido de Puerto Iguazú y tenía como destino la ciudad de Bueno Aires.
En su interior se hallaron 435 teléfonos celulares de distintas marcas y modelos, 1.400 cigarrillos electrónicos, 9.300 paquetes de cigarrillos de origen extranjero, 4 consolas de videojuegos, 15 tablets, 6 asistentes inteligentes comandados por voz y 48 baterías para telefonía.
La mercadería, valuada en $ 213.223.722, era enviada sin ningún documento que avale su legal ingreso al país, razón por la cual, desde el Juzgado Federal de Paso de los Libres, se ordenó el secuestro de todos los elementos por infracción a la Ley de Código Aduanero.