La denuncia del supuesto rapto fue realizada por la madre de la adolescente ante las autoridades locales.
Ante esta situación, efectivos de la Comisaría de la Mujer y el Menor de Ituzaingó, junto con la Fiscalía de investigación judicial activaron el protocolo de urgente alerta y se abocaron de inmediato a chequear el relato de la adolescente y a analizar las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona logrando determinar que se trataba de una falsedad.
El testimonio de sus compañeros de clase, de personal del colegio y de personas que se encontraban en el lugar, que podrían haber tenido relación o conocimiento del hecho, contribuyeron a descartar la hipótesis de un secuestro. Finalmente se supo que la alumna le había mentido a su madre e instaló la versión del secuestro para evitar reproches cuando esta descubrió que no había asistido a clases.
La Fiscalía de Investigación quedó a cargo de las acciones judiciales generadas por el caso.