El procedimiento se realizó en cercanías del paraje San Alonzo, luego de que un productor rural denunciara el robo de sus animales.
En un control policial se demoró un automóvil Fiat Uno en el que circulaban dos hombres. A simple vista observaron los cortes cárnicos que eran transportados en el asiento trasero y el baúl del vehículo.
Los dos sujetos, de apellido Gómez y Buera, uno de ellos con amplios antecedentes delictivos por cuatrerismo, no pudieron justificar lo que transportaban por lo que quedaron detenidos.
Más tarde se comprobó que la carne que transportaban, cuyo peso ascendió a 400 kilos, pertenecía a los animales denunciados como robados.