El fiscal Gustavo Robineau, a cargo de la causa, dio detalles de la investigación: “Tenemos más de veinte expedientes de ciudadanos comunes que de un día para el otro se enteraron de que sus inmuebles tenían otros dueños, para que vean la gravedad de esta situación. Son inmuebles en diferentes zonas de la provincia: Loreto, Riachuelo, Capital, y el loteo que está por Ruta Nº 43, acceso a Santa Ana.
El fiscal negó que la investigación surgió de una denuncia del Registro ni de Catastro, sino en base a una investigación de una denuncia de los sucesores de Julio Romero que informaron que en su campo se había presentado una mujer que dijo ser la nueva dueña, presentando un título de propiedad que aparentemente era legal. Fue emitido por las autoridades del Registro y en base a eso se corroboró que habían inscripto ese inmueble que era de la sucesión, que hasta ese momento no había ninguna disposición de parte de los herederos, que comprende 5 mil hectáreas en la localidad de Loreto.