Familias enteras, grupos juveniles y caminantes de todas las edades se sumaron a la convocatoria que se volvía a realizar después de dos años de suspensión a lcausa de la pandemia.
Poco después de las 07:00 y con la bendición del arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik la columna de devotos emprendió la marcha. El mismo arzobispo se sumó a los peregrinos y caminó a la par de ellos.
Un impresionante operativo de seguridad se montó durante el trayecto a cargo de la policía de Corrientes y Gendarmería Nacional.
La organización dispuso de baños químicos a la vera del camino y numerosos puestos ofrecían mate cocido y chipa-cuerito gratis. Otros, ofrecían barbijos a quienes no lo llevaban.
Poco después de las 10:00 los primeros peregrinos arribaban al santuario. Monseñor Stanovnik ofició la Misa Central a los 11:00 de la mañana.