La Justicia ordenó un relevamiento total del escenario donde fue atendido el adolescente Sergio “Checho” Ríos, de 16 años, discapacitado mental, durante la madrugada del lunes 4 de julio cuando fue llevado con convulsiones por su madre y falleció poco después al no ser atendido por la profesional médica de turno porque se hallaba “descansando”.
Durante la tarde de ayer agentes de la Fiscalía realizaron una inspección ocular, tomaron registros fotográficos y fílmicos del lugar, el libro de guardia, y la medicación prescrita en la oportunidad.
También se tomaron datos de la enfermera que recibió al paciente.
Pretenden discernir el grado de responsabilidad de la profesional de guardia y los directivos del hospital ante el relato de la madre del joven fallecido que denunció el uso de elementos vencidos y en mal estado, como la mascarilla de oxígeno que le aplicaron a su hijo, remendada y emparchada con cinta adhesiva.
Estos elementos cuyas fotografías fueron exhibidas por la denunciante no fueron hallados durante la inspección de ayer.