Por causas que se investigan, el bebé que se encontraba viendo televisión junto a un hermano y un primo se alejó del lugar y tras notar su ausencia se inició una búsqueda por las inmediaciones hasta hallarlo flotando en el río. Retirado del agua fue trasladado de urgencia al hospital local, pero los médicos que lo recibieron constataron que ya no poseía signos vitales.
Tomó intervención en el caso la fiscal Troia Quirch, quien dispuso la apertura de una investigación de oficio para establecer las circunstancias fehacientes del deceso. Asimismo, la representante del Ministerio Público Fiscal ordenó la realización de la correspondiente autopsia médico-legal para avanzar con los trámites de rigor, la cual determinó que la causa de muerte fue “asfixia por sumersión”.