Los cadáveres de Marina Rosalía Segovia, de 45 años de edad, y de Sergio Hugo Sánchez, de 36, fueron hallados durante el mediodía de este lunes por el hijo de la mujer, de 26 años, que concurrió al lugar al no poder contactarse con su madre.
Según los datos aportados por la policía, la mujer había sido ahorcada con un cable de cargador USB y su cuerpo se encontraba al costado de una cama.
En otra habitación de la casa se encontró el cadáver de Sánchez, quien se habría ahorcado con un cable coaxil que pendía de una viga y que, con el peso del cuerpo, terminó cediendo y cayó sobre una silla que habría utilizado para colgarse.
La hipótesis que manejan los investigadores es de un femicidio seguido de suicidio y por el estado en que se encontraban los cuerpos, se supone que las muertes habrían ocurrido durante la noche del sábado.
Según la familia del agresor, la pareja habría iniciado una relación sentimental hacía poco tiempo, aunque hijo de la mujer afirmó desconocer esa situación.
Marina Segovia desempeñaba labores comunitarias de asistencia y acompañamiento a personas con adicciones en el ámbito de una iglesia local, mientras que Sánchez registraba antecedentes por consumo problemático de sustancias y su relación se habría iniciado en ese contexto.
La escena del crimen presentaba un completo desorden, situación que hace presumir a los investigadores que antes del crimen hubo una pelea previa.
La causa quedó a cargo del fiscal Jorge Antonio Casarotto, quien dispuso la realización de una serie de medidas periciales, el levantamiento de rastros en la escena del hecho y el dictamen de autopsias.