La policía fue alertada de la trifulca por un llamado al número de emergencias 911 y debió realizar un operativo coordinado de seguridad para evitar la pelea que se desarrollaba con insultos y agresiones cruzadas entre grupos antagónicos poniendo en peligro a los transeúntes que pasaban por el lugar.
Con la llegada del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada (GRIM) los revoltosos suspendieron el conflicto y se dispersaron rápidamente corriendo en distintas direcciones.
Con la ayuda de patrulleros que recorrían la zona se activó un protocolo de cerrojo que evitó el escape y se pudo detener a seis individuos, todos mayores de edad, quienes no supieron justificar la razón de la pelea.
Todos quedaron alojados en la Comisaría 21.