Al solicitar al conductor del rodado la documentación que acreditara la propiedad de los caballos, así como los permisos de tránsito y los certificados sanitarios exigidos por los organismos nacionales y provinciales, el responsable del traslado no pudo presentar la documentación necesaria para avalar la legalidad del transporte, motivo por el cual y ante la sospecha de abigeato, el personal de la Unidad Especial de Tránsito y Caminera dio intervención a sus pares de la Dirección General de Seguridad Rural y Ecológica, quienes se hicieron cargo del procedimiento, procediendo a verificar el estado general de los animales, iniciando así los trámites de rigor que establece la normativa vigente para estos casos de transporte irregular de ganado.
Finalmente, tanto el vehículo involucrado como los cuatro equinos fueron secuestrados preventivamente y trasladados a la dependencia policial correspondiente, donde quedaron a disposición de las autoridades competentes, mientras se llevan a cabo las diligencias legales tendientes a esclarecer el origen de los animales y la responsabilidad del transportista involucrado.