Tras la verificación de la documentación de los ocupantes, el personal policial detectó anomalías y detalles sospechosos en distintas partes de la carrocería del vehículo, razón por la cual se lo sometió a una revisión exhaustiva, hallándose ocultos dentro de la estructura de la camioneta 290 teléfonos celulares de diferentes marcas y modelos.
Al carecer de la autorización aduanera de ingreso legal al país toda la mercadería quedó incautada, estimándose su valor en 65 millones de pesos.
Desde la Justicia Federal también se ordenó el secuestro de la camioneta y de los teléfonos celulares de los implicados, quienes quedaron en libertad, pero supeditados a una causa judicial.