La comunicación firmada por los apoderados de las empresas, justifica la decisión amparándose en los artículos 218 a 221 de la Ley de Contrato de Trabajo. Argumentan un “agravamiento de la crisis pública y notoria del sistema” en el que destacan tres factores determinantes: disminución del número de pasajeros transportados, quita de subsidios estatales que compensaban las pérdidas, y los costos operativos, entre los que se remarca el “aumento sin control del precio del gasoil” que impide afrontar los gastos básicos de operación.
Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) manifestaron su rechazo a la medida y se declararon en estado de alerta por el impacto que esta decisión podría tener en las fuentes laborales y la prestación del servicio.
Para intentar destrabar el conflicto se convocó a una reunión urgente entre los representantes de la UTA y los directivos de las empresas para este miércoles 22 a las 10:00 horas.