A causa del fuerte viento una de las estructuras religiosas que componen las estaciones del Vía Crucis sobre la ruta de acceso terminó derrumbada a la vera de la calzada.
Desde la madrugada las fuerzas de seguridad y rescate se abocaron al resguardo de los perímetros afectados, mientras que personal del cuerpo de bomberos voluntarios se encargaba de trozar el árbol caído sobre la Ruta 20 para despejar la vía. Efectivos policiales de la Comisaría de Distrito Itatí señalizaron la zona y ordenaron el tránsito por el lugar.
A primera hora de la mañana los obreros municipales se dedicaron a remover los árboles caídos, el despeje de los espacios públicos y a garantizar la seguridad de los vecinos y transeúntes.
Las autoridades no reportaron personas heridas y los daños solo habrían sido materiales.
Desde el municipio pidieron circular con precaución por los lugares afectados y en donde aún se realizan tareas para subsanar los inconvenientes.