Tras una inspección ocular, se constató que los bultos contenían paquetes de una sustancia vegetal que, tras las pruebas correspondientes, arrojó resultado positivo para cannabis sativa (marihuana).
Se cree que la droga habría sido abandonada en el lugar con el fin de que sea recogida por alguien que se encargaría de su posterior distribución.
Pese a un rastrillaje realizado en el perímetro del descubrimiento, los efectivos no lograron dar con ningún sospechoso.
La Justicia Federal ordenó el secuestro del estupefaciente y se iniciaron las actuaciones legales correspondientes para determinar su origen y a los posibles responsables del cargamento, cuyo valor fue estimado en 159 millones de pesos.