El texto escrito presuntamente por un estudiante advertía sobre un tiroteo que se iba a desarrollar en el colegio, lo que encendió las alarmas entre directivos, tutores y alumnos.
La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer y el Niño, debido a que se trataría de menores de edad.
La conducción del establecimiento educativo emitió un comunicado para llevar tranquilidad a la comunidad.
La principal línea de investigación apunta a una transgresión estudiantil, presuntamente con el propósito de entorpecer el cronograma académico o forzar la suspensión de la jornada escolar. No obstante, se tratará de identificar al autor o autores de las frases escritas sobre dos pupitres.