El conductor del vehículo y su acompañante se negaron enfáticamente a ser registrados por lo que se solicitó una orden judicial para llevar adelante el procedimiento.
Durante la inspección se comprobó que entre la carga se hallaban especies protegidas cuya comercialización está terminantemente prohibida, además de irregularidades en la documentación presentada por el transportista.
Entre las varias especies contabilizadas se encontraron 20 surubíes de 1,30 m de largo (sin cabeza), 20 dorados enteros de distintos tamaños y ocho cajas de boga cortada que en total pesaron 720 kilos.
El camión y la carga quedaron secuestrados y puestos a disposición de la Dirección de Recursos Naturales, iniciándose una causa por violación de la ley de especies protegidas.