En el lugar un hombre encerró a punta de pistola en una habitación a cuatro mujeres, una de ellas menor de edad, acusándolas del robo de $ 300.000 y las intimidaba con disparos de arma de fuego.
Ante la confirmación de que el individuo se encontraba armado, la policía activó un protocolo de emergencia que involucró a personal del P.A.R. (Personal de Alto Riesgo), Infantería, Comando de Patrullas y efectivos de la Comisaría 11° por supuesta toma de rehenes. Luego de momentos de alta tensión, los uniformados lograron establecer un diálogo con el sujeto, quien finalmente y luego de varias horas depuso su actitud y entregó de manera voluntaria tres armas de fuego de distintos calibres.
Las cuatro mujeres fueron trasladadas en estado de shock a la dependencia policial, donde recibieron asistencia y formalizaron la denuncia. En la comisaría se realizaron las actuaciones judiciales correspondientes y el secuestro del armamento, quedando la investigación en manos de la Justicia.