La estación forma parte del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos, una red integrada por dispositivos distribuidos en distintos puntos del país que permiten observar la atmósfera en tiempo real y mejorar la precisión de las previsiones ante fenómenos como tormentas, lluvias intensas o variaciones bruscas del tiempo.
El objetivo es fortalecer la capacidad de monitoreo meteorológico en el noreste argentino y aportar información útil tanto para la prevención de riesgos como para la planificación de actividades productivas y comunitarias.
Su instalación se logró gracias a las gestiones del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente y el Ministerio de Industria de Corrientes.