En esta edición se hará un homenaje especial al precursor de esta iniciativa, Valeriano Romero, quien soñó y organizó la primera peregrinación municipal a la Basílica de la Virgen de Itatí, y que hoy ya no está, pero dejó una huella imborrable que perdura en el tiempo.
La caminata es abierta a los empleados municipales, familiares y a toda la comunidad en general.
Desde la organización, los referentes Santos Núñez y Graciela Abuero, ambos de la Dirección de Tránsito, coordinan los detalles para garantizar tanto el acompañamiento espiritual como la seguridad de los peregrinos.
La actividad comenzará el sábado 6 de diciembre, con la concentración a las 17:00 en el playón de Avenida Artigas al 1100. Una hora después la columna iniciará su marcha, encabezada por la imagen de la Virgen.
Durante la madrugada y el amanecer del día siguiente avanzarán rumbo al paraje Virgen del Rosario, donde el domingo al mediodía recibirán la tradicional Bendición de los Peregrinos, impartida por un sacerdote designado por el Arzobispado.
Luego del descanso, la peregrinación reanudará su marcha el domingo 7 en horas de la tarde para recorrer los kilómetros faltantes hasta Itatí, adonde esperan arribar alrededor de las 22:00 horas para descansar en el Galpón Municipal, ubicado sobre la avenida principal.
El lunes 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción de María, los peregrinos se sumarán a la multitudinaria procesión de las 10:00 de la mañana, que rodea la Plaza Central de Itatí y reúne a fieles de toda la región.
Luego de las ceremonias de la jornada, está previsto iniciar el regreso a la ciudad de Corrientes a las 16:30.
La organización contará con el acompañamiento de Defensa Civil, la Policía de Corrientes, Bomberos Voluntarios, Gendarmería Nacional y una ambulancia del Ministerio de Salud, que seguirán de cerca toda la marcha para brindar asistencia ante cualquier eventualidad.
A tres décadas de aquel primer paso impulsado por Valeriano Romero, la Peregrinación de la Familia Municipal vuelve a poner en movimiento una tradición que mezcla memoria, fe y comunidad.