La fiscalía sostuvo que fue probada “la materialidad del hecho y la autoría penal del imputado”; además enumeró las documentales y testimonios para acreditar el hecho denunciado.
Por su parte la querella aseguró que “las consecuencias de las golpizas que recibió la victima fueron devastadoras”, tanto en el plano psicológico, físico como así también emocional, y añadió que Solan “utilizó su condición de policía para ejercer violencia sobre Coronel”.
La víctima relató que sufrió una agresión física brutal que le provocó una fractura costal y lesiones renales, todas de carácter grave, constatadas por estudios médicos, que fueron presentados en el legajo judicial.
En el juicio deberán declarar más de 20 testigos que fueron propuestos por la querella y la defensa.