Al arribo de la policía se observó que repentinamente se apagaron todas las luces de la vivienda, dificultando la visibilidad. Ante esta situación, se solicitó apoyo a la Dirección de Seguridad Rural y Ecología, que se hizo presente minutos más tarde.
En el lugar se entrevistó a la moradora, identificada como Lorenza Beatriz, quien indicó que su hijo no se encontraba en el domicilio. Durante una inspección desde el exterior, los agentes observaron en la galería de la vivienda un colchón con manchas rojizas, además de un animal equino atado en la vereda, con heridas visibles en el cuerpo.
También se identificaron seis equinos más en las inmediaciones, dos carros de fabricación casera con manchas hemáticas y dos motocicletas sin patente.
Vecinos de la zona señalaron que la faena clandestina habría sido realizada por varias personas, entre ellas un joven apodado “Kaku”, otro conocido como “Capataz” y un tercero llamado Luis Nicolás, además del hijo de la propietaria de la vivienda.
Durante un rastrillaje posterior, los agentes hallaron prendas con manchas rojizas, productos cárnicos dentro de bolsas y restos de patas bovinas, los cuales fueron secuestrados y trasladados a la Dirección de Seguridad Rural.
La Fiscalía ordenó iniciar una causa de oficio por presunta infracción al artículo 206 del Código Penal, que sanciona la comercialización o distribución de productos alimenticios sin autorización sanitaria. Además, se dispuso solicitar órdenes de allanamiento para cuatro domicilios vinculados a las personas mencionadas.
Hasta el momento no hubo detenidos por el caso.