La organización delictiva operaba entre las provincias de Salta y Corrientes y fue desarticulada cuando se logró interceptar un cargamento de más de 172 kilos de cocaína en un operativo que se realizó a la altura del kilómetro 60 de la Ruta Nacional N°16, en la provincia del Chaco. En esa oportunidad se detuvo a cinco personas, incluido el líder de la banda.
La droga era transportada en un camión con semirremolque que, bajo la apariencia de transportar ganado o carga general, se dirigía desde la provincia de Salta hacia Corrientes. El camión era custodiado por una camioneta que alertaba sobre posibles controles.
Tras detener la marcha de ambos vehículos, los gendarmes realizaron una minuciosa inspección en el semirremolque del camión. Fue allí donde descubrieron un doble fondo oculto en el piso del vehículo, ingeniosamente diseñado para esconder la droga. En su interior se hallaron siete bultos de grandes dimensiones que contenían 165 paquetes rectangulares, los característicos “ladrillos” utilizados para el tráfico de estupefacientes que pesaron en total 172 kilos con 419 gramos. Las autoridades secuestraron los vehículos y otros elementos como teléfonos celulares y documentación de interés para la causa.
Inmediatamente se ordenaron allanamientos en las localidades salteñas de Apolinario Saravia, Joaquín V. González y la capital provincial, obteniendo como resultado el secuestro de una vasta cantidad de elementos de valor para la investigación, incluyendo teléfonos celulares, una contadora de billetes, una notebook, un aparato DVR, una cámara de seguridad tipo 360, un posnet, más de 10 millones de pesos argentinos, más de 4.000 dólares estadounidenses, un revólver calibre 22 mm, municiones de distintos calibres, neumáticos nuevos, un generador, diversos vehículos (entre ellos, tráilers y maquinaria) y documentación de interés.
La banda intentaba abastecer de cocaína a la provincia de Corrientes.