En el lugar los agentes constataron que la documentación del vehículo que presentó no se correspondía con los números reales de chasis y motor del rodado.
Detectaron que debajo de la patente AE576GW que presentaba se hallaba otra con numeración alfanumérica AF707MW, correspondiente una Chevrolet Tracker de la provincia del Chaco. También se confirmó que el grabado de cristales y el número de motor pertenecían a una Toyota Hilux con pedido de secuestro de la provincia de Buenos Aires, bajo una causa por hurto agravado.
El caso quedó a cargo del fiscal Pablo Sosa, titular de la UFIC N°7, quien ordenó la aprehensión del conductor, el secuestro preventivo del vehículo y toda la documentación adulterada.