El doble homicidio se produjo el 15 de noviembre de 2023, alrededor de las 10 de la mañana, en una vivienda ubicada sobre calle Don Bosco al 119 del barrio Santa Rosa de Curuzú Cuatiá. Según lo acreditado en el juicio, Muñoz apuñaló a sus hijos Dylan y Sofía, de 8 y 5 años respectivamente, mientras dormían. Las heridas en el cuello provocaron un shock hipovolémico y paro cardiorrespiratorio que derivaron en la muerte de ambos menores.
Durante la lectura del veredicto, el doctor Jorge Alberto Troncoso explicó que la autoría y materialidad del hecho no fueron discutidas por la defensa, por lo que el debate se centró en la imputabilidad de la acusada.
Los jueces tuvieron en cuenta distintos indicios y testimonios que acreditaron la especial situación psíquica de Muñoz, afectada por una crisis emocional vinculada a una conflictiva relación de pareja, con antecedentes de violencia de género.
La definición de la pena se establecerá en una audiencia prevista para este jueves 22 de mayo.