Con la recopilación de datos e informaciones los efectivos de la Comisaría local montaron una discreta vigilancia en la zona donde ocurrían los robos y lograron identificar a un joven que acarreaba objetos hacia un sector de profusa vegetación y malezas donde los dejaba. El mismo joven también ofrecía artículos a la venta.
Fue atrapado cuando transportaba una garrafa de diez kilos y se adentraba en el monte. Entre la vegetación también encontraron un televisor de 32 pulgadas, una colcha de dos plazas, taladros eléctricos y herramientas, además de otros elementos que ocultaba en el lugar.
La policía investiga ahora el origen de todos los artículos, que no provendrían de un mismo domicilio.