Luego de tareas de investigación y un rastrillaje a cargo de los efectivos de la policía de la localidad, lograron dar con el automóvil un día después sobre un camino de ripio en el acceso al paraje Yacareí, donde se hallaba abandonado, a unos 13 kilómetros de donde fue robado.
Llamó la atención de los investigadores que el vehículo, que aparentemente circuló por un camino sin barro, se encontraba totalmente sucio, razón por la cual dedujeron que pudo haber sido utilizado para otro delito.
El caso fue caratulado como “supuesto robo calificado”. Al automóvil le faltaban el estéreo, los parlantes, la batería y las patentes. Las cerraduras se encontraban violentadas.