El procedimiento fue llevado a cabo por efectivos de la Policía Federal.
De acuerdo a la investigación la Justicia logró detectar la inseminación artificial de una joven que gestó un bebé a cambio de una suma de dinero que iba recibiendo mensualmente por el alquiler de su vientre.
Los miembros de la organización viajaban regularmente a la ciudad desde Buenos Aires para seguir los controles de la embarazada y verificar que el proceso de gestación se desarrolle normalmente para hacer los pagos a la mujer. En esta operatoria ilegal están involucrados varios profesionales médicos del centro de salud. Extraoficialmente se supo que la joven habría recibido hasta el momento $ 7.000.000 y restaría la entrega de otra cuota una vez que entregara a la criatura, que ya tenía toda la documentación a nombre de sus nuevos padres y para lo cual se contó con la participación de abogados y escribanos que intervinieron activamente para la concreción del delito.