Ocurrió cerca de las 03:00 de la madrugada del sábado y los amigos con quienes se encontraba denunciaron el hecho cuando el joven tardaba mucho en regresar junto a ellos después de avisar que se iba a “buscar un baño”.
La situación fue descubierta luego de analizar las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y en la cual se ve cuando ingresa a la casilla de bombeo y no sale.
La policía relató que dentro de la casilla “hay una especie de pileta, de más o menos de un 1.60 metros de diámetro, y unos 2 metros de profundidad que está cargada con agua servida, y tiene un pequeño ventiluz”.
Se desconoce si la puerta de acceso al lugar se encontraba cerrada con llave o candado, o si el joven forzó la entrada para ingresar.