El funcionario se encontraba de franco y alegó que se defendió de un intento de robo en su contra. Los vecinos de la zona rechazaron su versión argumentando que en el lugar se estaba llevando a cabo un cumpleaños cuando el grupo de menores de entre 13 y 15 años, concurrió a un kiosco cercano para comprar gaseosas y fueron increpados por el miembro de la Prefectura.
El efectivo fue identificado con el apellido Medina, de 32 años de edad y habría efectuado varios disparos hasta que se le trabó el arma. Uno de los proyectiles rozó la cabeza de uno de los vecinos que debió ser atendido en un centro médico; su herida no revestía gravedad.
La policía llegó hasta el lugar acompañada del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada (GRIM) y patrullas de otros sectores para rescatar al agresor del linchamiento de los vecinos. Se le secuestró el arma, una pistola Prietto Beretta 9 mm y se recuperaron varias vainas servidas.
La fiscal Sonia Meza, que tomó el caso, ordenó que Medina continúe detenido hasta esclarecer los hechos.