Esta semana declaró ante la Justicia y se ordenó allanar su casa en Colonia Las Rosas, Tunuyán, provincia de Mendoza, con la orden expresa de secuestrar su celular.
Se supo que tuvo una causa judicial en la ciudad de Zapala, provincia de Neuquén por hacerse pasar por militar utilizando una ropa que le dieron cuando se desempeñaba como voluntaria en la provincia de Entre Ríos. Decía que trabajaba en la Base de Apoyo Logístico de esta ciudad, perteneciente al Ejército Argentino ostentando el grado de Capitán de dicha fuerza. Fue acusada de “usurpación de títulos y honores”. Con la información obtenida durante la indagatoria la Justicia citó para el 15 de noviembre a una grafóloga cordobesa que hizo el análisis de las firmas de Millapi, Ramírez y Benítez, cuyo trabajo Lezcano presentó como propio. En los chats que mantenía con la grafóloga le prometía que la “iba a meter en la investigación”.
La Justicia Federal de Goya quiere saber ahora cómo terminó en el caso Loan, si alguien la convocó, si se trata de alguien que busca fama, o se trata de una mitómana, una persona con una tendencia exagerada a mentir por cuestiones patológicas.