En su homilía de la Misa Central monseñor Stanovnik se refirió a Loan, el niño desaparecido hace más de 100 días en la localidad de 9 de Julio: "Qué bendición enorme tenemos hoy en la advocación de Nuestra Señora de la Merced, ante la desolación y angustia que estamos viviendo con la desaparición del pequeño Loan. A ella, redentora de cautivos, le confiamos el cuidado de esa criatura, y al mismo tiempo, le suplicamos por aquellos que tienen la responsabilidad de "rescatar a los cautivos"; que no teman enfrentar la verdad que nos hace más libres a todos y, en consecuencia, más capaces de construir juntos un pueblo de hermanos, libre de captores y de cautivos".
En cuanto al lema de este año: Stanovnik dijo que es necesario cultivar una relación personal e íntima con la merced por antonomasia, que es la que nos entrega nuestra amada Patrona: Jesús. Él es la Merced de Dios la gracia que nos humaniza y capacita para gestos auténticos de amor. Para eso es necesario rezar. La oración nos hace familiares, cercanos, amigos de Jesús. Por eso fue muy oportuno que durante la novena hayan profundizado sobre la oración por excelencia: el Padrenuestro, con el lema "Señor, enséñanos a orar".
A las 20:00, luego de una nueva celebración eucarística, se desarrolló una procesión con antorchas alrededor de la Plaza 25 de Mayo.