Según indican los denunciantes, están llegando al pueblo numerosos vendedores ambulantes y carros gastronómicos que no contarían con todas las condiciones de salubridad para ofrecer sus servicios. Pidieron que las autoridades reubiquen a los trabajadores para que cuenten con un lugar propio que cumpla las normas de higiene y seguridad.
Los vecinos aclararon que no están en contra de la gente que trabaja, sino que lo hacen de manera precaria y sin servicios públicos ni sanitarios. Solicitaron que se les asigne un predio exclusivo, como un patio de comidas. Afirman que ya se han presentado varios proyectos de este tipo en terrenos municipales o de la Iglesia. Sostienen que con el escenario actual la plaza de Itatí pierde su condición de lugar de recreación, espacio verde y paseo cívico-religioso, convirtiendo al lugar en un desordenado paseo comercial.
Afirman que por las calles Obispo Niella y Desiderio Sosa, algunos instalaron gazebos, pero otros comerciantes hasta llegaron a construir puestos gastronómicos con paredes en pleno espacio público, impidiendo la circulación vehicular y peatonal.