La Prefectura efectuó disparos de disuasión con balas de salva, que no tienen plomo y, como represalia, los pescadores paraguayos utilizaron armas de fuego que dispararon contra los efectivos. En la refriega un prefecto resultó herido al ser alcanzado por una "plomada" de unos 40 gramos arrojada desde una de las embarcaciones paraguayas. También se utilizaron hondas para disparar plomos.
Dos paraguayos fueron finalmente detenidos y expulsados del país horas más tarde.
El Gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés volvió a requerir a la Nación, a través de la Cancilleria Argentina como también a la Cámara de Senadores, que "intervengan urgentemente para garantizar la seguridad y protección de los tripulantes argentinos".
El conflicto en esa zona fronteriza lamentablemente cada vez es más violento.