Ramón Aranda fue despedido en una emotiva ceremonia realizada en la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, donde participaron los ex combatientes itateños, familiares y autoridades municipales.
Durante el oficio de la Santa Misa se rezó por un viaje seguro y un retorno bendecido.
Aranda, además de llevar consigo la imagen de la Virgen de Itatí, portará también un póster con la imagen del caído en combate Guillermo Núñez, como un tributo a su memoria y al sacrificio de todos aquellos que perdieron sus vidas en el conflicto bélico.
Este acto no solo refleja la profunda fe religiosa de Aranda, sino también su arraigado sentido de identidad y memoria hacia su tierra natal y aquellos que lucharon junto a él en la guerra del Atlántico Sur.