La costanera ya se encuentra libre de agua. El nivel del río inició un descenso que ubica sus marcas en los valores normales luego de ser una de las localidades más afectadas por la crecida extraordinaria, que tuvo su pico el 9 de noviembre con 8.07 metros.
Aún así, desde Prefectura anticiparon que todavía persiste la posibilidad en el mediano plazo, de eventos hidrometereológicos que puedan hacer variar esta tendencia, por lo que recomendaron la continuidad de los recaudos necesarios para garantizar la seguridad de vida y bienes.
Aconsejan a los navegantes, pobladores ribereños e isleños, bañistas y comunidad en general seguir con estas medidas para mayor seguridad.
Se sugiere a quienes navegan con embarcaciones menores o de placer, hacerlo con suma precaución y extremando las medidas de seguridad, ya que el río está transportando camalotes, árboles y raigones.
A los propietarios de embarcaciones, artefactos navales, muelles flotantes y toda otra construcción que se pudiera hallar en los espejos de agua y costas, deberán verificar su correcto amarre, a fin de evitar corte de amarras, naufragios, afectación de instalaciones fijas y todo otro daño o avería que pueda resultar de tal circunstancia. La población en general, por seguridad, se solicita evitar el ingreso de personas a las aguas en zona de las playas, riveras, costanera o calles que aún se encontrarían en gran parte cubierta por el agua.