El procedimiento se realizó a la altura del km 1.275 del río Paraná, en cercanías de la isla Caberá. En el lugar interceptaron e inspeccionaron una embarcación a motor en la cual se trasladaban dos personas.
Al verificar en detalle la carga en presencia de testigos procedieron al decomiso de 10 bogas con un peso total 40 kilogramos; 29 bagres que pesaron 12 kilos; dos patíes que acusaron 30 kilos en la balanza; y 120 mandurés que en total sumaron 90 kilos.
Frente a la situación irregular por carecer de las documentaciones para el traslado de las especies, labraron también un Acta de Comprobación por no poseer elementos de seguridad y el secuestro de la embarcación.
El infractor es reincidente en este tipo de delito y tiene antecedentes por comprar pescado en territorio argentino y venderlos en Paraguay.