Oriundo de la localidad de Empedrado regresaba a Corrientes en un vuelo de Aerolíneas Argentinas después de haber estado internado durante un año en el Hospital Garraham de la ciudad de Buenos Aires a causa de una leucemia y fuera dado de alta.
El menor sufrió una descompensación en pleno vuelo y fue atendido por dos médicos que se encontraban en la aeronave mientras esta hacía un regreso de emergencia al Aeroparque Jorge Newbery.
En el aeropuerto el niño, cuya identidad se mantiene en reserva, recibió la atención de facultativos de una empresa de emergencias médicas que le practicaron maniobras de Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) pero no pudieron salvarle la vida.