Los especialistas del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses que analizaron los huesos hallados en el río Tragadero, en el marco de la búsqueda de Cecilia Strzyzowski, desaparecida desde el 2 de junio en Resistencia, consideraron que son humanos y se corresponden a falanges de una mano y de un pie, mientras que para los abogados de la querella efectivamente pertenecen a la joven de 28 años.
De acuerdo con el informe de los expertos “correspondería a un hueso largo”, que en uno de los extremos “se puede constatar una carilla articular troclear como la que se observa en falanges de la mano” y que “por las características cromáticas se podría asumir que fueron sometidas a la acción del fuego”.
Todos serán peritados minuciosamente.