El violento episodio ocurrió pasadas las 5 de la madrugada en el local nocturno "Jarana", y al parecer, la oficial del Servicio Penitenciario, de apellido Meza, habría sido retirada y una vez en la vereda arremetió contra tres policías, dos mujeres y un hombre, que habían llegado hasta la zona para vigilar la desconcentración de la gente al retirarse del boliche.
Trasladada a la dependencia policial local, en otro rapto de furia descontrolada, destrozó escritorios, computadoras y otros elementos de la oficina. Finalmente, y por orden del fiscal de turno, fue trasladada a la Comisaría de la Mujer y el Menor en la capital correntina y de allí a la Unidad Penitenciaria N 10 ubicada en el Hospital de Salud Mental y alojada en el área de adictos, según revelaron las fuentes consultadas.