Desde hace 55 años, en Itatí, el Pequeño Cottolengo Don Orione alberga y contiene a los más necesitados de la comunidad, personas con distintas discapacidades, que van desde el retraso mental de grado moderado hasta aquellas más severas que implican trastornos en el desarrollo de la personalidad, con problemas motrices y sensoriales.
La solidaridad de la gente y el aporte que se genera desde la Basílica y otras entidades sostienen la importante obra solidaria en que el amor y el respeto a la vida humana se ha convertido en el eje fundamental de la acción que desarrollan los trabajadores del lugar.
En esta oportunidad, una vez más, el pueblo acompañó la celebración del nuevo aniversario participando y colaborando con esta obra de amor, servicio y entrega.