La identificación se logró cruzando datos genéticos de sus hermanas Amada, Elba y Laura.
Amaro González nació en una familia de 14 hijos del paraje rural Timbocito, cerca de Mercedes, y en 1974, a los 18 años fue a trabajar a Buenos Aires para ayudar a su madre que ese año había quedado viuda.
El joven trabajaba en la fábrica de los platos Durax, y vivió un tiempo con una hermana hasta que la fábrica construyó un barrio y le entregó una vivienda.
El 30 de diciembre de 1976, al salir de la fábrica no llegó a su casa, por lo que días después se lo declaró desaparecido.
La muerte de Amaro ocurrió en un retén de la Policía Bonaerense que lo fusiló al bajarlo de un colectivo, para abandonar luego su cuerpo en un basural de Villa Domínico.
Su madre falleció en 2011 y nunca supo que fue asesinado.