Un llamado al 911 alertó sobre un incidente entre vecinos y cuando arribaron al lugar fueron atacados por un grupo de personas que los esperaban.
Superados ampliamente en número debieron pedir ayuda a los grupos especiales para aprehender a los revoltosos y sacar del lugar a los policías lesionados.
Un efectivo resultó con un corte en el cuero cabelludo de unos cuatro puntos y hematomas en la cabeza. Una mujer policía fue golpeada a puñetazos, fue lesionada en la nariz, boca, golpes en costilla y cadera y le fracturaron una muñeca.
El tercer efectivo recibió patadas y ataques por la espalda con palos cuando intentaba capturar a uno de los agresores.