La Corte Suprema confirmó la condena de tres efectivos de la Policía de Corrientes a cadena perpetua por la muerte de un detenido, al que quemaron en su celda. Otros dos agentes fueron condenados a seis (6) años de prisión, acusados de haber falsificado documentos para encubrir dicha muerte por apremios ilegales.
La víctima fue un embarcado de la marina mercante de 31 años, y los hechos ocurrieron en la localidad de San Lorenzo. El hombre concurrió a un festival de doma y chamamé y, en supuesto estado de ebriedad, protagonizó algunos disturbios por los que fue violentamente detenido y alojado en un calabozo. Mientras dormía, le prendieron fuego a su colchón.