El Juzgado Federal N° 1 falló ayer a favor de Nicolás Garau, el niño correntino de un año y ocho meses que fue diagnosticado con Atrofia Muscular Espinal (AME) de tipo 1 y que necesita el medicamento más caro del mundo. Ordenó al Estado nacional cubrir el 90% de los 2 millones dólares que cuesta el medicamento y la obra social del menor el restante 10%.
El conflicto legal comenzó cuando la obra social se negó a suministrarlo alegando que el pago de esa cifra generaría una desfinanciación en perjuicio de los otros afiliados al sistema.
El juez determinó que Estado Nacional debe abogar por la defensa de la salud que es una consecuencia de la protección del derecho a la vida, valor supremo en un Estado de derecho.