Ante la muerte repentina de un joven de 24 años, toda su familia se unió en oración permanente rogando para que resucite. El hecho ocurrió en la localidad de Las Breñas, provincia del Chaco.
La policía tomó conocimiento del hecho a través de la denuncia de un tío del joven fallecido, quien informó que hacía más de tres días que había perdido todo contacto con su sobrino y temía por su integridad.
Al presentarse en el domicilio, para constatar la presencia del joven, los efectivos policiales fueron impedidos de ingresar a la vivienda y los familiares contestaban con evasivas y frases bíblicas a las preguntas que se le formulaban. Ante esta situación se requirió una orden de allanamiento.
Con la orden judicial las autoridades ingresaron a la casa y hallaron, en una de las habitaciones, y sobre una cama, el cuerpo sin vida del joven y en estado de descomposición luego de cuatro días de fallecido, según el informe del médico forense.
No se adopto medida judicial para la familia.