La celebración tuvo lugar en San Luis del Palmar a la que llegaron innumerables peregrinos desde Itatí y otras localidades cercanas para participar junto a los sanluiseños de la fiesta del Santo Patrono, a quien la historia lo retrata como un gobernante sabio, justo y prudente, generoso con los pobres y con los débiles. Los festejos se iniciaron durante la noche previa, luego de finalizar la novena, con un festival y el tradicional saludo a los santos, la bendición del párroco a los visitantes y el oficio de una Santa Misa.