
CORRIENTES


Según el relato de los testigos del accidente, el conductor del transporte había finalizado la tarea de descarga y se encontraba asegurando la lona del camión, cuando este comenzó a deslizarse hacia la calle.
Antes de que el vehículo impactara contra una vivienda al otro lado de la calzada, donde también funcionaba un kiosco, el chofer logró arrojarse a una zanja.
Afortunadamente en la habitación destruida no había nadie en ese momento y se evitó una tragedia. Los daños materiales fueron significativos.











